Fractura de húmero: tratamiento

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El tratamiento de una fractura de húmero puede variar, dependiendo del tipo de rotura. Las fracturas se clasifican en una o más de las siguientes categorías:

  • Fractura abierta: En este tipo de fractura, la piel es perforada por el hueso roto. Esta es una condición seria que requiere tratamiento inmediato y agresivo para disminuir la posibilidad de una infección.
  • Fractura cerrada: En las fracturas cerradas, la piel circundante se mantiene intacta.
  • Fractura desplazada: En este tipo de fractura, los fragmentos de hueso a cada lado de la rotura no están alineados. Una fractura desplazada puede requerir cirugía para realinear los huesos correctamente.
  • Fractura conminuta: Este término significa que el hueso está roto en varios pedazos. Este tipo de fractura también puede requerir cirugía para la curación completa.
  • Fractura del tallo verde: En este tipo de fractura, el hueso se rompe pero no se rompe hasta el final, como cuando se intenta romper un palo verde de madera. La mayoría de los huesos rotos en los niños son las fracturas en tallo verde, porque los huesos de un niño son más suaves y más flexibles que los de un adulto.

Ajuste del hueso

Si tiene una fractura desplazada, su médico puede tener que manipular las piezas de nuevo para colocarlas en la posición correcta, un proceso llamado reducción. Dependiendo de la intensidad del dolor y la inflamación que tenga, es posible que necesite un relajante muscular, un sedante o anestesia general antes de este procedimiento.

Inmovilización

Restringir el movimiento de cualquier hueso roto es fundamental para la curación. Para ello, es posible que necesite usar una férula, un cabestrillo, un refuerzo o un yeso. El tiempo que se necesita depende de la gravedad de la lesión, pero puede variar de tres a 10 semanas.

Medicamentos

Para reducir el dolor y la inflamación, el médico puede recomendar un analgésico de venta libre. Si está experimentando dolor severo, puede que tenga que tomar un medicamento por prescripción que contiene un narcótico para unos pocos días.

Terapia

La rehabilitación comienza poco después del tratamiento inicial. En la mayoría de los casos, es importante comenzar algún movimiento para minimizar la rigidez en el brazo, la mano y el hombro mientras está todavía con el yeso o el cabestrillo. Después de quitar el yeso o el cabestrillo, el médico puede recomendar ejercicios adicionales de rehabilitación o terapia física para recuperar la fuerza muscular, la movilidad articular y la flexibilidad.

Cirugía

La cirugía es necesaria para estabilizar algunas fracturas. Existen dispositivos de fijación, tales como alambres, placas, clavos o tornillos, que pueden ser necesarios para mantener la posición correcta de los huesos durante la cicatrización. Las complicaciones son raras, pero pueden incluir infección y falta de cicatrización ósea.